“No hay un modelo brasileño. Lo que hemos estado haciendo es poner en práctica principios que han sido reconocidos por la comunidad internacional,” declaró Paulo Teixeira, director del Programa sobre ETS/SIDA de Brasil en la sesión plenaria del jueves.
“En el centro [del programa de Brasil] se encuentra la Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada hace más de 54 años. Ninguno de estos resultados se podría haber logrado sin adoptar un enfoque equilibrado entre prevención y tratamiento, y el sólido apoyo de los derechos humanos de personas infectadas y afectadas por VIH/SIDA,” dijo Teixeira.
Brasil ha implantado un programa de prevención general centrado en el uso del preservativo. Ha conseguido una reducción importante de la tasa de incidencia sobre todo en las poblaciones más vulnerables, incluyendo a los hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres, profesionales del sexo y consumidores de drogas intravenosas.
“No se puede perder tiempo con mensajes de prevención ambiguos. La transmisión del VIH se produce [principalmente] a través del contacto sexual y la prevención se consigue con el uso de preservativo. Otras alternativas, como el aplazamiento y abstinencia son indudablemente incompatibles con nuestra realidad global,” dijo Teixeira.
“Controlar la epidemia de sida también [requiere] movilizar la capacidad nacional para ofrecer tratamiento antirretroviral, incluso cuando la infraestructura óptima no está disponible,” dijo Teixeira.
El número de muertes por sida ha disminuido de manera considerable desde la adopción de la terapia antirretroviral. La supervivencia ha aumentado de forma importante. La media de supervivencia está ahora cerca de los cinco años, una cifra doce veces superior según informó el Dr. Ricardo Marins en un cartel de esta conferencia.
En Brasil, el coste medio del tratamiento por paciente cada año se ha reducido a la mitad en los últimos años. Esto sucedió a causa de dos factores relacionados. En primer lugar, las inversiones fueron realizadas por el Ministerio de Salud para establecer laboratorios nacionales domésticos. Brasil distribuye quince fármacos antirretrovirales de los que ocho se producen en el ámbito local. En segundo lugar, Brasil ha negociado eficazmente las reducciones de precio con Abbott, Merck y Roche para recortar más del 50% el precio de cuatro fármacos. Teixeira indicó que “la producción nacional con licencia obligatorias ha sido un argumento fuerte para sentar a estas empresas en la mesa de negociaciones.”
En Brasil hay 600.000 personas que viven con el VIH y más de 220.000 casos de sida notificados por el Ministerio de Sanidad desde el inicio de la epidemia. Esta cifra es inferior al 50% del número estimado por el Banco Mundial hace algunos años.
AIDS 2002 Conference News produced by Health & Development Networks/Key Correspondent Team
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